Los 5 mejores descalcificadores domésticos

  • Los 5 mejores descalcificadores domésticos

    Los 5 mejores descalcificadores domésticos

    La cantidad de cal que contiene el agua que llega hasta nuestras casas varia según la zona en la que residamos. Esto es debido al diferente tratamiento y procedencia del agua que realizan los diferentes municipios españoles. Por esta razón, en muchas ocasiones es recomendable contar con un descalcificador casero que nos permita eliminar o reducir la cantidad de este componente dentro del agua para conseguir una calidad mejor y que nuestras tuberías y electrodomésticos no se deterioren rápidamente. Los 5 mejores descalcificadores domésticos son algunos de los ejemplos que os queremos traer en este artículo para que podáis eliminar de forma natural la cal que contiene el agua. 

    Antes de empezar

    Antes de saber cuál es el mejor para tu vivienda, debes tener en cuenta varios aspectos. En primer lugar, cada vivienda es diferente de otra y, por tanto, la presión de agua que llega hasta la misma y el diámetro de sus tubería, lo que afecta al caudal. Por esta razón, deberemos conocer bien los datos de nuestra vivienda cuando vayamos a adquirir uno de estos elementos.

    En segundo lugar, debemos conocer la dureza del agua que acomete hasta nuestro hogar. Con este dato tendrás que elegir la cantidad de resina necesaria para tratar el agua.

    Por último, es importante conocer el número de personas que habitan en el hogar para calcular el tamaño que mejor se adapte a nuestras necesidades.

    No es la primera, ni la última vez, donde te recordamos la importancia de conocer qué nivel de dureza tiene el agua de tu zona. A la hora de elegir descalcificador, este dato es básico pues supondrá más o menos cantidad de resina para eliminar la cal del agua.

    Descalcificador volumétrico

    El primero de esta lista es el descalcificador volumétrico. Es el más habitual a la hora de instalarlo en vivienda u oficinas y ofrece grandes beneficios en el tratamiento y en el ahorro de consumo de agua. Su funcionamiento es mediante intercambio de iones, sin embargo, lo que lo convierte en la primera elección de los clientes es la posibilidad que ofrece de regular el tiempo entre regeneración y regeneración según nuestros hábitos de consumo. Además, se puede regular el proceso cambiando la dureza del agua.

    Descalcificador de bajo consumo

    Es considerado el más eficiente dentro de la amplia gama existente. El funcionamiento del mismo va en función de la cantidad de agua que se consume en el lugar de la instalación. Es decir, para realizar el proceso de regeneración, tiene en cuenta la cantidad de resina que aún está disponible y la que ya se ha utilizado, consiguiendo de esta forma ahorros de en torno al 40% si lo comparamos con otros descalcificadores domésticos.

    Descalcificador hidráulico

    El funcionamiento dependerá del volumen de agua que circula por las tuberías. De esta manera, su funcionamiento comienza cuando se agota el lecho de resina. Por esta razón, este tipo de mecanismos cuenta con dos botellas de resina, para asegurar el abastecimiento de forma ininterrumpida. La ventaja que presenta el descalcificador hidráulico es que no requiere conexión a la red eléctrica y ocupa poco espacio. El punto débil reside en que si cambia la dureza del agua, debe ser un especialista el que revise los discos y ajuste los parámetros a la nueva dureza.

    Descalcificador cronométrico

    Este calcula la dureza del agua y el consumo medio de la vivienda, sin embargo, no tiene en cuenta el volumen de agua tratada. Por esta razón, las regeneraciones se producen de forma regular, independientemente de si estamos consumiendo agua o no, con el consiguiente gasto que eso supone. Este tipo está prácticamente en desuso.

    Ósmosis inversa

    La última de las tecnologías que os presentamos, no consiste en un descalcificador, sin embargo, realiza en algunas ocasiones la misma función que éstos.

    La ósmosis inversa realiza la purificación del agua mediante una membrana semipermeable que elimina iones, moléculas y partículas más grandes de agua potable. Este tipo de procedimientos se suelen utilizar no solamente para descalcificar el agua cuando ésta presenta una cantidad elevada de esta materia, sino también cuando la calidad del agua es reducida y cuenta con algún elemento bacteriológico que no es adecuado para su consumo. Su instalación es relativamente costosa si queremos realizarla en toda la vivienda, por ello, estos equipos suelen ser de un tamaño reducido y se encuentran solamente en la zona de agua para el consumo, dejando sin tratar, o mediante descalcificadores, el agua para la ducha, los baños y otro tipo de usos.

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